En las mejores épocas limeñas la gente bajaba en teleférico a la playa la herradura, ahí la society, mostrada lujuriosa los trajes de baño atrevidos... revolucionarios... escandalosos y super dimiminutos....!! Era ser una chica open a finales del S. XIX y una de esas super osadas tenían una de estas ropas de baño, hasta poco más arriba de las rodillas.. que espanto!!!
Pensar que luego de la prueba de bomba atómicas por parte del gobierno francés, a mediados del s. XX se achicaría este concepto, poniendo es riesgo, si no tienes un cuerpo perfecto o la actitud indicada, un bello verano solo lo tendrías desde la comodidad de tu hogar...azotea beach corazón!!
Es mi 4to verano en Lima, y aun sigo con mi dilema existencial, me gusta la playa pero sin gente, de noche y en invierno.
Cuando mi amiga Shei (te extraño amiga mía) vino de Argentina, viajamos a Piura, e inevitable es pues estar ahí en verano y no ir a la playa, además ya habíamos decidido -después de 3 de nuestros veranos estuviésemos cubiertas de nieve y casi llegando a los -15 grados Celsius (eso era un día normal)- nos merecíamos un buen año nuevo en la playa.
Y así fue, pasamos un año nuevo genial en Colán, bueno el mio no tanto porque la hubiera pasado mejor sin la diarrea del viajero... mi colon y yo tenemos un issue.
En fin uno de los atardeceres más hermosos de mi vida, y sobre todo, podía estar en ropa de baño ya que mi primito Pepe nos llevo a una parte de la playa donde solo estábamos nosotros, ocho seres humanos y el mister sol. Nada más.
Siempre he tenido mejores amigas, a todas las adoro y extraño, pero siempre tuve un problema. A todas les gustaba la playa. Una en especial con la cual no hablo hace años (por motivos inmaduros, infantilescos, netamente estúpidos) me decía que ella era feliz siendo una lagartija tirada en la playa, una coca cola y unos cigarritos frente al mar no podían ser mejor.
Escribo esto porque cuando uno es niñ@ lo llevan a la playa, la piscina, al lago, al río y no sé a donde más pero en fin siempre donde te llevan a pasar un día familiar hay un millar de personas.
Ahora ir a la playa es todo un acontecimiento, porque:
- depende a que playa vayas
depende con quien vayas
depende si vas de dia o de noche (ambas son igual de fatales)
depende cuanto tiempo te quedes.
Pero lo peor, es que te pones. Por mi parte primero, sacarme todas las matas que tengo en mi cuerpo ya es una pre preparación de 2 días mínimo. Cera
todo el p*** día.
Luego de escoger la ropa de baño, y el outfit preciso, porque bueno y esto es off the record no me gustan las faldas ni los vestidos, ni nada escotado.... ahora particularmente ya no me gustan.
Es un tema estar en la playa, ya que nos venden la idea de ser atlético y regio para aposentarte en las arenas y agarrar el bronceado perfecto que va justamente con tu cuerpote. Eso no va conmigo.
Una anécdota: Cuando viaje a Brasil con mi hermano y mi primo Pepe a ver a mi amiga Luisa, nos fuimos 3 días a Rio. Me encontré con mi amiga del cole Julissa, la cual me dijo vamos a la playa!!! Que más pues? ERA RIO!! Mi amiga me dice: "tía, que ropa de baño has traído". Le dije temerosa: "mi enterizo" y me dijo: "No pues!!!! estas en Brasil tía!!" OBVIAMENTE DUH!!! a lo cual agregó que la gente no le importa si estas calata, ellos viven su momento de playa. Al día siguiente nos fuimos a copacabana, a la playa numero 10 (las playas son enumeradas!) y grande fue mi sorpresa al ver a cada uno de los hombres en ZUNGA y a cada una de las mujeres en BIKINI o su alterego reducido osea TANGAS. Mi hermano, mi primo y yo eramos las únicas morsas de la playa, ellos en boxer y yo con mi ropa de baño entera. Todos nos miraban como si nos hubiéramos puesto casacas y poncho para la playa. Mientras tanto una señora, yo calculo de unos 60 años con el 50% más del numero anterior pero en peso, tomaba el sol, tan fresh, tan ligera, tan brasilera.
Por otro lado, mi hermano y primo, entraron en parálisis cerebral al ver tanta garota con muy poca ropa. Si hubiese sido caracoles, con todo lo que babearon hubiera creado mi propia compañía de crema de baba de caracol. Y transnacional.
En fin ese día, me paso lo contrario. Estar en un lugar donde más significa menos o nada, donde no importaba si tenias celulitis o pesabas 100 kilos, era el gusto de estar ahí, de disfrutar el momento y de aplaudir al sol cuando se escondía entre los gemelos mientras cambiaba de colores el cielo precioso super celeste que combinaba con el agua turquesa tibia del atlántico. Eso era un día de playa verdadero.
Es por eso que me gusta la playa... en invierno.
MG.
Nota 1: El gringo ya salio con todas sus fuerzas esta semana, adiós a esos días de lluvia y cielo gris tan lindos! :(
Nota 2: Voy 5 kilos menos, agregué más agua por las mañanas y frutita picada o licuada con hielo :D